Bitcoin no es solo un activo de reserva: se está convirtiendo en la base de un nuevo sistema financiero. Esa fue la tesis central del panel entre Phong Le, CEO de Strategy, y Adam Back, CEO de Blockstream, moderado por Natalie Brunell. La conversación abarcó desde la acumulación de Bitcoin corporativo hasta la tokenización de activos y el crédito digital, dejando claro que la industria está en un punto de inflexión.
La señal

Strategy, la empresa que antes se llamaba MicroStrategy, ahora posee 818,334 BTC. Solo hay una entidad con más: Satoshi Nakamoto. "Estamos en camino de alcanzar 1 millón de BTC en los próximos meses", dijo Le, un hito que consolidaría su lugar en la historia financiera. La compañía ha convertido su tesorería en un motor de acumulación de Bitcoin, y su próximo objetivo es simbólico y estratégico. Con cada compra, Strategy reduce la oferta circulante, ejerciendo presión alcista sobre el precio. Además, su estrategia ha inspirado a otras empresas a seguir el mismo camino, creando un efecto dominó en el mundo corporativo.
Pero el verdadero foco no fue solo la cantidad de Bitcoin, sino cómo se está construyendo infraestructura financiera alrededor de él. Le presentó Stretch (STRC), un bono perpetuo preferente que paga un dividendo anual del 11.5% y cuyos ingresos se destinan a comprar más Bitcoin. "Este producto hace el bien", afirmó, contrastándolo con industrias como el tabaco. Los inversores lo usan como refugio de corto plazo y como una puerta de entrada con menor barrera para exposición a BTC. Ahora, se están construyendo productos de capa 2 y protocolos DeFi sobre STRC, lo que podría multiplicar su utilidad. La tokenización, por su parte, permitirá que cualquier activo se negocie 24/7 y se use como colateral, abriendo mercados hoy inaccesibles. Back destacó que esto podría incluir desde bienes raíces hasta instrumentos de deuda privada, democratizando el acceso a inversiones que antes eran exclusivas para grandes instituciones.


