Los bancos centrales del mundo dejaron de debatir si las stablecoins son riesgosas. Ahora se preguntan quién las controlará y cómo. El 20 de abril, el gerente general del BIS, Pablo Hernández de Cos, pidió cooperación global sobre las stablecoins, calificándola de “críticamente importante”. El Banco de Pagos Internacionales, conocido como el banco central de los bancos centrales, ya había expresado preocupaciones antes, pero el lenguaje ahora es mucho más tajante. De Cos advirtió sobre corridas que podrían desencadenar estrés en los mercados, sobre tokens vinculados al dólar que aceleran la dolarización de economías en desarrollo y sobre marcos regulatorios fragmentados que las empresas privadas pueden arbitrar a través de las fronteras. Ese es el lenguaje del riesgo sistémico, muy distinto al enfoque de protección al inversor que dominaba los debates anteriores.
La Señal

Una stablecoin es una criptomoneda diseñada para mantener un valor estable en relación con una moneda fiduciaria. Tether (USDT) y Circle (USDC) son las dos más grandes, y juntas representan aproximadamente el 85% de los 315 mil millones de dólares en stablecoins actualmente en circulación. A diferencia de una cuenta de ahorros o de dinero de curso legal, una stablecoin funciona como un pagaré privado de 1 dólar, respaldado por reservas que incluyen bonos del Tesoro de EE.UU. y diseñado para la velocidad a través de fronteras y mercados cripto. A esa escala, la conveniencia es exactamente lo que ahora preocupa a los bancos centrales.
La preocupación por la estabilidad del anclaje es real: si un emisor no puede mantener el valor de 1 dólar durante reembolsos masivos, el resultado es una corrida que fuerza la liquidación rápida de activos de reserva, inyectando volatilidad en los mercados de bonos del Tesoro. Sin embargo, la preocupación más profunda es lo que las stablecoins le hacen al sistema bancario a medida que crecen. Cuando las personas tienen tokens en lugar de depósitos bancarios, los bancos pierden la base de financiamiento que utilizan para otorgar préstamos. Cuando los pagos se liquidan en redes privadas de tokens en lugar de en los sistemas bancarios, los bancos pierden ingresos por comisiones, datos de transacciones y relaciones con los clientes.
“El BIS ya no debate si las stablecoins son riesgosas: ahora las trata como una amenaza monetaria de varios billones de dólares.”
Datos en Cadena
- Capitalización total de stablecoins: 315 mil millones de dólares en circulación, según datos de la industria citados por CryptoSlate.
- Dominio de USDT y USDC: En conjunto, representan aproximadamente el 85% del mercado de stablecoins, lo que equivale a unos 268 mil millones de dólares.
- Proyección de Citi para 2030: En el escenario base, la emisión de stablecoins alcanzará los 1,9 billones de dólares; en escenarios de alta adopción, hasta 4 billones de dólares.
- Estimación de fuga de depósitos: El lobby bancario de EE.UU. calcula que las stablecoins podrían extraer aproximadamente 500 mil millones de dólares en depósitos para 2028.
- Modelo del BCE: En noviembre de 2025, los responsables políticos simularon un escenario de 2 billones de dólares en stablecoins y concluyeron que se convertirían en un canal de transmisión directo del estrés financiero estadounidense hacia los bancos europeos.
Impacto en el Mercado
El drenaje de depósitos se produce principalmente en las economías desarrolladas, pero el problema de la dolarización es global. De Cos advirtió que las stablecoins pueden acelerar la dependencia estructural de las economías en desarrollo del dólar, al tiempo que facilitan la evasión de controles de capital, lo que genera mayores entradas en períodos estables y una fuga de capitales más rápida durante períodos de estrés. Esto ya se ha visto en países como Nigeria, Argentina y Turquía, donde los hogares utilizan stablecoins vinculadas al dólar para proteger sus ahorros de la devaluación de las monedas locales, eludiendo los tipos de cambio oficiales y los sistemas bancarios nacionales por completo.
La Reserva Federal, en una nota de marzo de 2026 sobre stablecoins de pago y pagos transfronterizos, añadió otra complicación: un sector de stablecoins lo suficientemente grande fuera del sistema bancario puede amortiguar la forma en que la política monetaria llega a la economía real, porque las herramientas de la Fed funcionan a través de los bancos, y una red paralela que los elude debilita su alcance. Esto significa que, a medida que crecen las stablecoins, la capacidad de los bancos centrales para controlar la inflación o estimular el crecimiento se ve comprometida.
Tu Alfa
Para los inversores y constructores, esta creciente presión regulatoria presenta tanto riesgos como oportunidades. Los bancos centrales están señalando claramente que quieren controlar o limitar las stablecoins, lo que podría llevar a regulaciones más estrictas, especialmente en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, la demanda subyacente de dinero programable y de pagos transfronterizos rápidos sigue siendo enorme.
- 1Vigila la regulación en EE.UU. y la UE: Cualquier legislación que obligue a las stablecoins a mantener reservas en bancos regulados o a someterse a una supervisión similar a la de los bancos podría reducir los rendimientos y la flexibilidad de emisores como Tether y Circle. Mantente atento a los proyectos de ley en el Congreso de EE.UU. y a los marcos de MiCA en Europa.
- 2Considera las stablecoins alternativas: Si la regulación aprieta a USDT y USDC, podrían surgir stablecoins descentralizadas (como DAI) o respaldadas por otros activos (como oro o cestas de monedas) como alternativas. Sin embargo, estas conllevan sus propios riesgos de volatilidad y liquidez.
- 3Posiciónate para la tokenización: Los bancos centrales están explorando sus propias monedas digitales (CBDC) como respuesta. La tokenización de activos del mundo real (RWA) y los bonos del Tesoro en cadena podrían beneficiarse de un entorno donde las stablecoins privadas estén más reguladas, ya que los inversores buscarán rendimiento en activos tokenizados respaldados por el gobierno.
Próximo Catalizador
El próximo gran evento a seguir es la reunión de junio del BIS, donde se espera que se publiquen nuevas directrices sobre stablecoins. Además, la Unión Europea está ultimando las normas técnicas de MiCA para stablecoins, cuya implementación completa está prevista para finales de 2026. En Estados Unidos, la Ley de Claridad para las Stablecoins podría avanzar en el Congreso, lo que definiría el panorama regulatorio para los próximos años.
También hay que estar atentos a los movimientos de Tether y Circle: cualquier cambio en la composición de sus reservas o en su estructura corporativa podría desencadenar volatilidad en el mercado. Por último, el crecimiento de las stablecoins en mercados emergentes, especialmente en América Latina y África, seguirá siendo un motor clave de adopción, pero también un foco de atención regulatoria.
En Resumen
Las stablecoins han pasado de ser una herramienta de nicho para traders de cripto a una fuerza de 315 mil millones de dólares que los bancos centrales consideran una amenaza sistémica. La fuga de depósitos, la dolarización y la erosión de la política monetaria son preocupaciones reales que están impulsando una regulación más estricta. Para los inversores, la clave está en anticipar el endurecimiento regulatorio y posicionarse en activos que se beneficien de un ecosistema de stablecoins más regulado, como los RWA tokenizados o las CBDC. El mercado de stablecoins no desaparecerá, pero su forma cambiará drásticamente en los próximos años.


