El comité de finanzas del Senado de Tennessee examinará la próxima semana una propuesta para crear una reserva estatal de bitcoin. Esto marca un punto de inflexión en la adopción institucional de criptomonedas a nivel estatal, representando el intento más concreto hasta ahora de un estado estadounidense por incorporar activos digitales a sus reservas oficiales. El proyecto ha avanzado desde el Comité de Comercio y Trabajo del Senado hasta el poderoso Comité de Finanzas, que supervisa medidas fiscales y de gasto. Su contraparte en la Cámara de Representantes, HB 1695, se encuentra actualmente estancada en el Subcomité de Finanzas después de ser retirada de la agenda esta semana, un movimiento que detiene cualquier avance adicional a menos que el liderazgo la reactive.

El contexto macroeconómico es clave aquí. Los legisladores citan específicamente la inflación como preocupación central en los fundamentos del proyecto de ley, señalando que los precios en alza erosionan el poder adquisitivo real de los activos mantenidos en el fondo general, la reserva de fluctuación de ingresos y otros fondos estatales. Esta preocupación refleja una tendencia más amplia entre los gestores de fondos institucionales que buscan coberturas contra la inflación en un entorno de políticas monetarias expansivas persistentes. La propuesta SB 2639, conocida como la "Ley de Reserva Estratégica de Bitcoin de Tennessee", representa una respuesta pragmática a la erosión del valor del dólar estadounidense, que ha perdido aproximadamente el 15% de su poder adquisitivo desde 2020 según datos del IPC.

legisladores discutiendo propuesta bitcoin en comité del Senado
legisladores discutiendo propuesta bitcoin en comité del Senado

La legislación establece un marco regulatorio detallado que podría servir como modelo para otros estados. El proyecto limita las inversiones a bitcoin exclusivamente, excluyendo otras criptomonedas o activos digitales, lo que refleja una preferencia por el activo digital más estable y ampliamente adoptado. Los estándares de custodia requieren soluciones de almacenamiento fuera de línea en al menos dos ubicaciones geográficamente separadas, con claves privadas encriptadas y autorización multiparte. Estos requisitos superan los estándares actuales de muchos custodios institucionales y podrían impulsar mejoras en toda la industria.